El Cerro Masatrigo, declarado Monumento Natural de Extremadura en mayo de 2023, es un tesoro de biodiversidad que alberga una variedad impresionante de flora y fauna. Este singular enclave geológico, situado en la provincia de Badajoz, no solo destaca por su forma cónica casi perfecta, sino también por ser un refugio para numerosas especies.
Flora del Cerro Masatrigo
El Cerro Masatrigo conserva una excelente representación del bosque mediterráneo típico de la región:
- Bosque esclerófilo: Predomina un bosque de encinas (Quercus ilex) con presencia de acebuches (Olea europaea var. sylvestris).
- Estrato arbustivo: Cuenta con especies representativas de series vegetales clímax, bien conservadas.
- Herbazales: La presencia histórica de ganado ovino ha propiciado la aparición de especies herbáceas vivaces y anuales, formando tupidos majadales de gran valor ganadero.
- Reforestación: En las zonas medias y bajas se encuentran bosquetes de pinar, resultado de una reforestación realizada en la década de 1990.
Las especies de flora más comunes en el Cerro Masatrigo están asociadas al bosque mediterráneo típico de la región y reflejan la interacción entre las características naturales del terreno y su uso ganadero histórico. Entre ellas destacan:
- Encinas (Quercus ilex): Son la especie dominante en el bosque esclerófilo que caracteriza al cerro. Estas resistentes plantas son clave en los ecosistemas mediterráneos y forman un dosel arbóreo que da sombra y sustento a otras especies.
- Acebuches (Olea europaea var. sylvestris): Esta variedad silvestre del olivo acompaña a las encinas en el paisaje, aportando diversidad al estrato arbóreo.
- Especies arbustivas: El estrato arbustivo incluye plantas típicas del bosque mediterráneo, como jaras, retamas y lentiscos, que son representativas de las series vegetales clímax bien conservadas del cerro.
- Herbazales vivaces y anuales: En las áreas abiertas, la presencia histórica de ganado ovino ha favorecido el desarrollo de majadales, densos herbazales de gran valor ganadero que incluyen gramíneas y otras plantas herbáceas.
- Bosquetes de pinos: En las zonas medias y bajas del cerro se encuentran bosques de pinos, fruto de una reforestación llevada a cabo en la década de 1990.
Estas especies no solo reflejan la riqueza ecológica del Cerro Masatrigo, sino también su capacidad para adaptarse a las condiciones climáticas extremas de la región y a la influencia humana a lo largo del tiempo
Fauna del Cerro Masatrigo
El Cerro Masatrigo es especialmente reconocido por su riqueza ornitológica, siendo parte de la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) 'La Serena y Sierras Periféricas'. Entre las especies que se pueden observar destacan:
- Aves acuáticas: Asociadas al embalse de La Serena, se pueden ver anátidas, láridos, limícolas, ardeidas, grullas y cormoranes.
- Aves emblemáticas:
- Cigüeña negra: Se observa una significativa concentración en periodo postnupcial y poblaciones invernantes.
- Cigüeña blanca
- Espátula y morito: Avistamientos crecientes en los últimos años.
- Aves rupícolas y forestales:
- Roquero solitario
- Petirrojo
- Currucas (rabilarga, capirotada, zarcera)
- Papamoscas gris
- Cuco
- Vencejo común
- Pinzón vulgar
- Jilguero
- Lúgano
- Cogujada montesina
- Bisbita pratense
- Lavandera blanca
- Alcaudón común
- Escribano montesino
- Collalba rubia
- Herrerillo común
- Avión roquero y común
- Golondrina daúrica
- Búho real
- Mochuelo europeo
- Cuervo
- Rabilargo
- Grajilla
- Paloma torcaz
- Mirlo común
- Abubilla
- Abejaruco
- Martín pescador
- Grandes rapaces:
- Águila real
- Águila perdicera
- Milano real y negro
- Águila calzada
- Buitre leonado
- Alimoche
- Otras especies:
- Ánade azulón
- Zampullín común
- Somormujo lavanco
- Garza real
La riqueza faunística del Cerro Masatrigo no se limita a las aves. Aunque la información disponible se centra principalmente en la avifauna, es probable que el cerro albergue también una variedad de mamíferos, reptiles e insectos típicos del ecosistema mediterráneo.
El Cerro Masatrigo, con su combinación única de hábitats que incluyen zonas boscosas, áreas rocosas y proximidad al embalse, proporciona un entorno ideal para una gran diversidad de especies. Su declaración como Monumento Natural y su inclusión en la Red Natura 2000 subrayan la importancia de este enclave para la conservación de la biodiversidad en Extremadura.
Este oasis de vida en el corazón de Extremadura no solo es un tesoro natural, sino también un importante recurso para la investigación científica y el ecoturismo. La preservación de este ecosistema único es fundamental para mantener el equilibrio ecológico de la región y garantizar la supervivencia de las numerosas especies que lo habitan.